Redacción Panamericana
El féretro de Manolo Rojas llegó al camposanto aproximadamente a las 4 de la tarde tras haber realizado un recorrido simbólico por los lugares donde derrochó su talento por décadas.
30 Mar 2026
El mundo del humor peruano se viste de luto para despedir a uno de sus más grandes referentes. Los restos del recordado comediante Manolo Rojas fueron sepultados esta tarde en una emotiva ceremonia que congregó a una multitud de seguidores, colegas y seres queridos. El último adiós se llevó a cabo en el cementerio Campo Fe de Huachipa, donde el desconsuelo y el agradecimiento por su legado artístico marcaron la jornada.
Multitudinaria despedida a Manolo en el camposanto de Huachipa
El cuerpo del genial artista fue trasladado hasta el área San Mateo del cementerio, lugar donde más de 500 personas aguardaban para darle el último adiós. En un momento de profunda intimidad y dolor, sus hijos y su esposa se acercaron al ataúd para despedirse personalmente antes de que este fuera introducido en su morada final.
@latinanoticias 🚨Los restos del comediante Manolo Rojas fueron trasladados desde Huaral hasta el cementerio Campo Fe de Huachipa para recibir sepultura. El féretro arribó ante la presencia de familiares, colegas y admiradores, quienes se reunieron en una ceremonia para rendir homenaje a sus más de 30 años de trayectoria artística.
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La ceremonia contó con la presencia de diversas figuras de la farándula nacional, quienes llegaron para rendir tributo al compañero y amigo. Entre los asistentes que dejaron arreglos florales y compartieron anécdotas del humorista se encontraban Cachay, El Huachano, Mariella Zanetti, La Pánfila y Carlos Cacho.
Un adiós al ritmo de «Amor Eterno»
El entierro de Manolo Rojas concluyó con una escena que conmovió a todos los presentes. Mientras el ataúd descendía, los acordes del emblemático tema «Amor Eterno» de Juan Gabriel sonaron de fondo, creando una atmósfera de nostalgia y respeto absoluto por la trayectoria del imitador.
Con este último acto, se cierra un capítulo importante en la historia de la comedia peruana, dejando un vacío difícil de llenar en la pantalla chica, pero un recuerdo imborrable en el corazón de su público.